7 de mayo de 2009

Programa Esmeralda

Programa Esmeralda mantiene apoyo a mujeres violentadas

Vía telefónica, las mujeres reciben atención psicológica y legal para enfrentar cualquier situación de crisis. A siete meses de haber entrado en marcha se han atendido más de dos mil 200 llamadas.

A siete meses de haberse implementado en la Laguna de Durango, el Programa Esmeralda, que brinda apoyo vía telefónica a las mujeres víctimas de violencia intrafamiliar, se han atendido más de dos mil 200 llamadas mediante las cuales se ofreció atención psicológica, orientación legal y asistencia social de manera gratuita.

Con el apoyo del Ayuntamiento de Gómez Palacio, este programa que opera desde el pasado 17 de septiembre a través del teléfono de emergencia 066, cuenta con psicólogos, trabajadoras sociales y abogados en apoyo a las mujeres que sufren de maltrato en el hogar.

El Coordinador Julio César Gaviño González, explicó que el Programa Esmeralda, es un servicio de primer contacto que brinda atención a las personas en situación de violencia familiar y de género, a través del servicio telefónico, en momentos de precrisis y postcrisis, originados por el maltrato y la intimidación en cualquiera de sus manifestaciones.

Este programa que opera de manera gratuita las 24 horas del día y los 365 días del año, ha alcanzando a casi ocho meses de haber sido puesto en marcha, más de 1 mil atenciones, de ahí que se considere como una medida de las más acertadas en apoyo al sexo femenino.

Cabe destacar que “Esmeralda” es creado a través de la Dirección de Participación Ciudadana de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Durango, como parte sectorial del proyecto de Seguridad 2005-2010, que establece acciones encaminadas al fortalecimiento de la legalidad con amplia participación ciudadana.

El objetivo es brindar a las personas un ambiente de respeto a los derechos humanos, civiles, culturales y sociales a través del acompañamiento asesoría, orientación, apoyo y seguimiento especializado de cada caso por parte de especialistas en Psicología, asesoría legal y trabajo social.

También busca prevenir la violencia familiar al fortalecer los valores éticos y la convivencia social armónica, además de alentar la denuncia de las personas en situaciones de violencia y motivar la confianza en sí mismas y en el sistema de justicia.

Dentro de este programa también se llevan al cabo pláticas y talleres, a fin de fomentar entre la población una cultura de la prevención y sensibilización de la violencia.

Lucero Sánchez

Milenio.com

Neira clama contra el "círculo de silencio" que rodea la violencia machista


La pelea social contra la violencia de género es una carrera de fondo en la apenas se han quemado las primeras etapas. Persiste en España un "círculo de silencio", un "muro" que pocos se atreven a romper en defensa de las mujeres maltratadas. Lo dice uno que sí lo hizo y casi le cuesta la vida. Jesús Neira se interpuso entre un verdugo y su víctima en agosto pasado y todavía se recupera de la paliza que le propinó el maltratador. Este miércoles le fue impuesta la Gran Cruz del Mérito Civil por su gesto y entre palabras de agradecimiento reivindicó el deber de injerencia cívica y humanitaria en lo que aún es, para demasiados, un 'asunto privado'.

"No nos engañemos, entre nuestra sociedad hay mucha gente que a las tres de la madrugada escucha lamentos de una mujer pidiendo auxilio y no hace nada", clamó. Neira, profesor universitario de Ciencia Política, citó a Platón, Aristóteles, Locke, Montesquieu o Tocqueville para concluir que tal vez el poder político en España haya asumido el reto de erradicar el maltrato de género, pero la sociedad va un paso por detrás. Todavía hoy -recalcó "parece confortable e incluso de buen gusto guardar silencio ante determinadas cosas". Hay que quebrar ese muro "de la sociedad silente, si no queremos vernos posteriormente en un problema aún mayor".

Le impuso la condecoración la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, en un salón abarrotado por representantes del Observatorio contra la Violencia de Género, del Instituto de la Mujer nacional y de varias autonomías, y de asociaciones de mujeres entre otros asistentes como el ministro de Industria, Miguel Sebastián. Neira subió al estrado en silla de ruedas empujada por su esposa, Isabel Cepeda, pero demostró que sus secuelas van sanando, se irguió para recibir la banda y leer una intervención que modificó e improvisó en parte sobre la marcha.

Espejo


Como el homenajeado, Aído instó a acabar con los restos del 'no te metas, son asuntos de pareja' que aún lastran la lucha social contra la violencia machista. Jesús Neira es "un espejo" en el que cada ciudadano debe mirarse y seguir el ejemplo de otros valientes que sintieron como propio el maltrato ajeno y actuaron. La ministra citó al alicantino Vicente García Juan, igualmente condecorado por salvar la vida de una mujer asaltada por su ex pareja. El defensor se llevó el disparo destinado a ella y una incapacidad de por vida.

Y recordó al joven valenciano Daniel Oliver, que al salir de la universidad en 2007 decidió no mirar para otro lado cuando un hombre atacó a su novia navaja en mano. Daniel murió en su lugar.

Son -dijo Aído- actos extraordinarios, tan brillantes como raros. La violencia contra las mujeres es un infierno para las víctimas y un "ultraje" a toda la ciudadanía. Ante ella, la sociedad debe rebelarse y trabajar duro, sin atajos. "Para eliminar la violencia de género es necesario respetar a las mujeres, reconocerlas como iguales y esa idea hay que abonarla en la infancia, en los hogares, en los centros educativos y alimentarla a lo largo de toda la vida", concluyó.

www.heraldo.es

Un curso por las mujeres

No es fácil para una mujer denunciar que es víctima de violencia de género. Y menos si se vive en un pueblo, donde todos se conocen. La Diputación de Málaga trabaja para que esa situación cambie. Uno de sus frentes es la formación y sensibilización de guardias civiles y policías locales en violencia doméstica.

Para ello, el Servicio de Políticas de Igualdad de Género organiza un seminario que se impartirá en distintos municipios de menos de 20.000 habitantes. Al curso -que será impartido por abogadas, asistentes sociales y psicólogas del servicio- ya se han apuntado unos 300 agentes. "El objetivo es lograr una mejor coordinación institucional para abordar la violencia de género", explicó la diputada de Igualdad, Paloma Alonso. Según Alonso, en el medio rural la mujer a veces está expuesta a una "doble victimización" debido al maltrato y al juicio paralelo de sus vecinos.

Los cursos también sirven para poner en común las experiencias de las fuerzas de seguridad sobre esta problemática y para analizar las dificultades con que se topan. Por ejemplo, la de hacer cumplir una orden de alejamiento en un pueblo pequeño. Los cursos -que tienen un carácter bianual- se iniciarán mañana en Mollina y concluirán el 4 de junio en Ronda.

El capitán de la Policía Judicial de la Guardia Civil, Manuel Martín, aseguró que debido a las reticencias de las víctimas a denunciar, a veces la situación es destapada por su entorno después de muchos meses o años de maltrato.

La Diputación y la Guardia Civil también colaboran en el programa que prevé la entrega de móviles a mujeres en riesgo de sufrir violencia de género. En la provincia ya hay 28 afectadas que se acogen a esta iniciativa. Durante el año pasado incluso, a 10 de los terminales se sumó un sistema de GPS para facilitar la localización de la víctima.

El departamento de Violencia de Género de la Diputación atendió el año pasado a 2.628 mujeres víctimas de malos tratos mediante apoyo jurídico, psicológico, social, económico e incluso dándoles acogimiento de urgencia a las que lo solicitaron.

L. García
malagahoy.es